Solo somos dos árboles y nuestros corazones dos semillas que todavía están enraizando.
Esta historia de amor no puede tener final feliz porque no tiene final.
Las raíces siempre crecen.
Artículos relacionados
Este sitio web utiliza cookies, tanto propias como de terceros, para mejorar su experiencia de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Más información