UN TESTIMONIO TIERNO E HILARANTE A PARTES IGUALES SOBRE LA LOCURA QUE SUPONE LA MATERNIDADEl deseo de ser madre se le atraviesa a la autora cuando cumple los 33, tras muchas dudas y espejismos sentimentales. Una nueva relación, una pandemia mundial y mucha pasión aceleran el proceso. Lo que también ocurre es que el encierro le dispara sus delirios hipocondriacos, y el bebé termina por poner a prueba sus prioridades y su identidad.
Entre la comicidad, la culpa y el cansancio, Diana López Varela autora de No es país para coños relata un viaje de autoconocimiento y amor en un ensayo sobre lo que queda de una mujer tras la maternidad en un contexto de exigencias imposibles e interminables.
«Si hay algo que Diana aborda con una brutal honestidad, siendo, como es, humana, sin filtros, o con filtros que no se notan, es la experiencia de la maternidad atravesada por un trastorno de salud mental.» Del prólogo de Lorena Alonso